La mañana siguiente, Jesse Madisson llega a la escuela. Lo primero que hace es encaminarse al despacho del director del lugar para que este le acompañe al aula donde la chica recibirá su primera clase del día.
Mientras anda por los pasillos la joven atrae las miradas curiosas de los estudiantes, tanto femeninas, como masculinas.
Sobre todo masculinas.
Se siente algo cohibida en ese sitio nuevo. Supone que las miradas son porque es nueva allí, aunque su belleza es la principal razón. Los chicos de la escuela no pueden dejar de mirarla, ya que pese a no tener la altura de una modelo, ni ser una joven exuberante, no les importa.
Les gusta su larga cabellera de un intenso color negro alisada con pulcritud, su piel blanca, su nariz fina, delicada y respingona. Su boca carnosa y bien dibujada los tienta y los atrae. Sus ojos azules y alegres brillan bajo unas negras y espesas pestañas. Viste unos simples vaqueros y un jersey rojo de cuello alto, pues hace frío allí.
La calefacción de la escuela sigue sin funcionar y aún no ha sido reparada.
Cuando Chris Donhlad que se dirige a su clase, se cruza con ella y la contempla de cerca, queda fascinado por su belleza.
Direnford y Jesse Madisson entran en la clase de Literatura donde la profesora Elizabeth Sherwood los recibe.
—Adelante. —dice la maestra de Literatura invitándolos a entrar.
—Ella es Jesse Madisson. A partir de hoy se incorpora a la escuela como una estudiante más. Espero que la ayudéis a integrarse. —se dirige el señor Direnford hacia el alumnado, marchándose inmediatamente después.
—Bienvenida Jesse. Puedes sentarte allí. —le dice la profesora señalando. —En la silla vacía que está junto a Jesse Velazquez.
—Gracias. —sonríe ella dirigiendo sus pasos hacia el lugar que ocupará en ese aula a partir de ahora.
En el momento que Chris Donhlad, que está en la misma clase, la ve sonreír siente como se derrite por dentro. Esa chica no solo es preciosa, su sonrisa también lo es. No entiende muy bien lo que le está ocurriendo. A él siempre le ha gustado Holly Laria, ha intentado conquistarla durante mucho tiempo, sin embargo, desde que la chica nueva apareció en la escuela se siente como embrujado, hechizado por ella.
La joven llega al lugar que le han indicado y se sienta. Sus nuevos compañeros le muestran una gran sonrisa dándole la bienvenida, todos excepto Velazquez que ni siquiera se ha dignado a mirarla, aunque la muchacha no parece darse cuenta de eso y tampoco le importa demasiado. Se ha propuesto no hacer amigos allí, ni encariñarse con nadie.
Pero si quiere pasar desapercibida, tal vez esa no sea una buena idea. Quizás no pueda evitar, aunque lo intente, que alguien toque su corazón y consiga algún amigo, a pesar que esa no sea para nada su intención.
No desea que eso ocurra, no quiere que nadie llame su atención y sin embargo, ya hay alguien que lo ha logrado; Jesse Velazquez, el chico que está sentado junto a ella. Ni siquiera la ha mirado cuando se ha sentado a su lado aunque ella no ha podido evitar fijarse en él. Parece un muchacho duro, rebelde y engreído, pero a ella, sin saber porque, le provoca algo especial. Está convencida que detrás de eso hay un gran dolor.
Además, ¿para qué negarlo? es un joven bastante guapo.
El hispano, por su parte, intenta mantenerse indiferente y distante con respecto a la chica con la que comparte nombre y su cercanía. Aunque lo intenta con todas sus fuerzas le está costando mucho conseguirlo. Todavía no ha podido olvidar a Nicole, sin embargo, su nueva compañera despierta cosas extrañas en él.
El resto de los alumnos de la escuela, más en concreto los chicos, están revolucionados con la presencia de la nueva estudiante. No pueden evitar mirarla y no comprenden porque Velazquez permanece impasible teniendo al lado a una chica tan guapa como aquella pues ni siquiera la mira.
Ajena a la atención que los chicos del aula le prestan, la muchacha se limita a escuchar lo que le profesora explica mientras retazos de su vida anterior recorren su mente distrayéndola durante unos momentos de la clase de Literatura. Cuando la clase acaba, los alumnos salen y enseguida se aproximan a su nueva compañera para presentarse mientras las chicas observan la situación sorprendidas por el descaro de sus compañeros. La mayoría de ellos tienen novia y aun así se dedican a perseguir a la chica nueva de la escuela.
Otras miran a la señorita Madisson contemplando la belleza que ha logrado captar la atención masculina.
Jesse Velazquez parece ser el único chico de la escuela que no presta atención a la venezolana. La ignora por completo. Al menos eso es lo que la gente piensa.
En realidad, la nueva alumna no le es indiferente en absoluto al ex novio de Nicole y el mexicano está luchando contra él mismo para ignorar lo que sintió, no solo al verla por primera vez, sino cuando ha estado sentada a su lado hasta hace un rato en la clase de Literatura.
Todavía recuerda a Nicole a pesar que en el momento de su fallecimiento en aquel trágico accidente, su noviazgo ya había finalizado. Desde entonces no ha pasado ni un solo día en el que no piense en ella y nunca ha vuelto a sentirse atraído o interesado en otra chica.
Todo eso cambió desde la llegada de la nueva alumna, a la escuela. Odia reconocerlo, se niega a admitirlo, pero aunque no le guste admitirlo, Jesse Madisson le atrae y mucho. No sabe si es su larga melena azabache, su boca carnosa o sus increíbles ojos azules. Quizá sea su manera de moverse o caminar, tal vez sea su sonrisa. El caso es que esa chica ejerce una poderosa atracción sobre él.
Aunque parece que ella no tiene interés en relacionarse con sus compañeros. Cuando fue presentada como la nueva alumna en la clase de Literatura, la muchacha sonrió a todo el mundo. Tiene a todos los chicos del aula derretidos ante su hermosa y cálida sonrisa, pero se limitó a atender única y exclusivamente a las explicaciones de la señorita Sherwood. No miró a nadie. Tal vez y después de todo, esa chica y él sean más parecidos de lo que el muchacho piensa. Si es sincero consigo mismo, el escaso interés que la joven muestra por relacionarse con los demás estudiantes de la escuela ha logrado despertar su curiosidad.
Crhis Donhlad se acerca a Jesse y le habla de su nueva compañera.
—Es tan hermosa como misteriosa. —le dice el ex
boxeador. —No sabes la suerte que tienes de tenerla a sentada a tu lado en clase. Lo que no entiendo es como pudiste permanecer tan tranquilo con una mujer tan bonita al lado. —se sincera el muchacho con su compañero.
—Soy yo quien no te comprende, ¿tú no estabas enamorado de Holly Laria? Llevas mucho tiempo detrás de ella. —le recuerda el ex novio de Nicole.
—Y lo estoy, pero ella no parece hacerme demasiado caso. Seguiré tratando de conquistarla, pero no puedes negar que Jesse Madisson es una preciosidad.
El chico de melena oscura y labios grandes se marcha rápidamente sin responder a su compañero.
—Tienes que estar ciego para no reconocer que es una belleza. ¿Algún día superarás lo de Nicole? —comenta el vigilante de pasillos observando como Velazquez se aleja de allí.
La aparición de la señorita Madisson ha originado un revuelo en la escuela. Incluso el chico más guapo y rebelde del lugar, aunque parezca increíble y absurdo, parece haber caído bajo el embrujo de esa chica que se llama como él, a pesar que lo disimula bastante bien.
Entretanto, una amiga de Holly, la anima a la estudiante para que le de una oportunidad a Donhlad.
—No sabrás si es buen chico si no te das una oportunidad de conocerle. Además es guapísimo y con un cuerpo impresionante. Tal vez cuando te decidas sea tarde y se te hayan adelantado.
—¿Por qué lo dices? —pregunta Holly.
—Por la chica nueva. Tiene revolucionados a todos los chicos de la escuela desde su llegada. Y parece que a Crhis tampoco le es indiferente.
—Me alegraría por él si se fijara en ella y fueran la nueva pareja de la escuela. No puedo forzar mis sentimientos. No siento nada romántico por Chris. —se sincera la muchacha con su amiga.
—Bueno, tampoco estoy muy segura que con la nueva alumna tenga muchas posibilidades. Por lo visto la chica no se relaciona con nadie y tampoco muestra interés en hacerlo.
—¡Qué chica tan rara! —responde Laria tras escuchar lo que su amiga le acaba de decir.
En otra parte, los profesores comentan entre ellos el talento de la nueva adquisición del centro. Sobre todo lo que se esfuerza y se aplica en los estudios. Aunque es una desconocida para todos que intenta aislarse de todos.
Sin embargo, hay alguien que si ha logrado acercarse un poco a a Jesse Madisson; Doris Swchart.
En la cafetería...
—¿Y es tan bonita como dicen? —le pregunta Holly intrigada a su amiga.
—Eso vas a poder descubrirlo por ti misma enseguida. Acaba de entrar en el comedor.
En el instante que la chica se gira y ve por primera vez a la nueva adquisición del centro se da cuenta que la atención que los chicos la prestan por su belleza está más que justificada. Es más bella de lo que ella imaginaba.
—¿Cómo se llama? —pregunta Holly a su amiga.
—Jesse Madisson. —contesta su compañero.
—¿¡Jesse!? —se sorprende ella. —¡Vaya, qué casualidad! Se llama igual que... —responde la chica que ama Chris.
—Así es. —responde su amiga introduciéndose el tenedor en la boca.
—Tal vez el hecho de llamarse igual logre que se ambos se hagan amigos. —asevera Laria bebiendo un poco de Coca Cola.
—Lo dudo. Como te dije antes, esa chica no se relaciona con nadie y él no está por la labor de darle la bienvenida a la escuela, ni siquiera de hablar con ella.
La nueva estudiante no tarda en darse cuenta que es el centro de atención de todos los alumnos que están en la cafetería, mientras se coloca en fila para que le sirvan la comida, aunque finge no hacerlo. Está convencida que en un par de días dejará de ser una novedad y perderán el interés en ella.
En ese momento, Velazquez llega a la cafetería de la escuela de Artes Escénicas y se coloca en la cola dispuesto a recoger su comida. La fila avanza con mucha lentitud y el ex novio de Nicole de pronto se encuentra detrás de ella.
«¿Por qué me la tengo encontrar cada dos por tres?» piensa él con cara de pocos amigos.
Cuando le sirven su comida, la nueva alumna se sienta sola en una mesa. Un grupo de chicos guapos no tarda en aproximarsele para entablar conversación.
O eso es lo que dicen.
La muchacha, que es una mujer mucho más inteligente de lo que parece, enseguida intuye la clase de personas que son esos chicos. Algo le dice que intentan ligar con ella, aunque no sea en verdad consciente de su belleza. No entiende porque no lo intentan con otras muchachas de la escuela, que son muy bellas.
Pero eso es lo que ese grupo pretende. Su lenguaje no verbal, el tono de su voz, sus sonrisas y lo que dicen, no dejan lugar a dudas de sus intenciones.
—Si no os importa, me gustaría comer. —dice ella sin levantar la vista, ni mirarlos.
—¡Claro! Nosotros vamos a comer contigo. —le asegura el líder del grupo usando un seductor tono de voz y exhibiendo sus músculos delante de ella.
A pesar de ser una mujer muy joven, no es de las que se deja impresionar con tanta facilidad por los músculos de un hombre y continúa ignorando al grupo.
—Prefiero comer sola. —les repite con la esperanza que el grupo se marche y la dejen sola.
Ellos no se dan por aludidos, muy al contrario, se sientan con ella, demasiado cerca.
Jesse Madisson comienza a sentirse agobiada aunque trata de mantener la compostura y soportar la situación tan incómoda que está viviendo en esos momentos. Trata de alejarse un poco de ellos cuando su mirada se cruza con la de Jesse Velazquez.
Harta, derrama su bebida sobre la cabeza del líder del grupo y este furioso la zarandea.
—¿Por qué has hecho eso? Solo intentábamos ser simpáticos contigo y darte la bienvenida.
Jesse, movido por un extraño impulso se acerca a la mesa de su nueva compañera.
—Curiosa forma la vuestra de dar la bienvenida a alguien. No la molestéis más. —les dice el joven.
Su compañera Jesse Madisson le mira en ese momento.
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