viernes, 24 de enero de 2020

CAPÍTULO 9


CAPÍTULO 9
Son en apariencia una familia normal, aunque solo habita uno de los progenitores con su descendencia que se ha trasladado a la ciudad a cambiar de vida o por cualquier otra razón. Todo debe parecer normal con el objetivo de mezclarse con el resto de los habitantes del lugar. 
Jesse intentará no relacionarse con sus nuevos compañeros, con sus nuevos vecinos, pero en realidad debería hacerlo, tendría que integrarse en aquel lugar y en la escuela si no quiere que la gente hable. El ser humano es así, comenta, habla y critica a todo aquel que es diferente del resto
Y ellos deben pasar desapercibidos entre la multitud, ser uno más. Al menos el tiempo que deban permanecer allí.
En prisión y tal como hacía en libertad, Roger O'Tolle hace y deshace en la cárcel aunque se supone que allí dentro todos los presos son iguales. Eso es lo que se supone, pero lo cierto es que en Estados Unidos ser blanco y rico tiene ciertos privilegios sobre los mismos delitos respecto a otras razas. Aunque hay delincuentes blancos en prisión, a veces si el infractor es blanco, rico y poderoso se hace más la vista gorda que con los demás individuos de diversas razas y ciertos medios de comunicación mentirosos y racistas encubren de cierta manera a estos delincuentes de raza blanca, mientras que los individuos de otras razas aunque sean inocentes de aquello que se les acusa son destrozados por medios de comunicación y algunos policías recurren a trucos sucios para incriminar a un inocente.
En ocasiones, no importa la raza, solo a quien convenga destrozar con acusaciones falsas aunque en la mayoría de las veces la etnia o la rebeldía contra los que mandan juegan un papel muy importante en las acusaciones infundadas y la difamación para cubrir y disimular las andanzas de aquellos que gozan de privilegio por su raza, su dinero y su nombre.
En School Of The Arts, realizan su ejercicio de improvisación de la clase de Teatro aunque no están muy cómodos con la situación e intentan que aquello acabe lo antes posible.
—Señor Velazquez, Señorita Madisson en este ejercicio se supone que aunque son una pareja en crisis aún se aman ¿Pueden al menos, intentar convencernos de que son una pareja aún enamorada. Durante mi clase disimulen al menos la antipatía que se tienen. —les llama la atención el profesor de Teatro.
La pareja se mira de soslayo, no tienen muchas ganas interpretar a una pareja enamorada pues desde  que ella llegó a la escuela parece que todo el mundo se empeña en unirlos por uno u otro motivo y esa situación ya empieza a ser muy molesta. Pero tendrán que hacer lo que el profesor dice y comportarse como dos futuros profesionales.
—Empecemos de nuevo. —propone el docente. —Y espero que esta vez no tenga que llamar la atención a nadie. —dice el hombre mirando a la pareja.
Ambos se sienten algo avergonzados pero más por la llamada de atención del maestro que por la actitud de los dos estudiantes. Aunque no tienen intención de cambiar. Madisson no quiere acercarse, ni encariñarse con nadie porque un día todo puede cambiar y suceder lo que no quiere que suceda. Alguna persona podría pagar las consecuencias y ella nunca se lo perdonaría. Y Velazquez no quiere acercarse a su bellísima compañera más de lo necesario. No quiere traicionar la memoria Nicole, bastante tiene ya con la atracción que siente por ella desde el primer día que la vió como para permitirse a si mismo que aquella atracción evolucione y se transforme en otra cosa. En algo que no quiere que suceda.
Lejos de allí, Lidya Grand termina de dar la clase a los alumnos que tiene en el aula en ese momento mientras piensa en los alumnos de la próxima hora. El baile siempre ha sido su vida. Disfruta bailando y dando clases. Su gran talento podría llevarla lejos, mucho más lejos, más allá de una escuela de Artes Escénicas dando clases a futuros bailarines, pero parece feliz allí. No solo es una gran bailarina también una gran persona. Es dura y estricta, sí, pero el mundo del espectáculo es exigente y solo perduran los que de verdad poseen talento son fuertes.
En clase de Teatro, el ejercicio de Improvisación comienza de nuevo y en esta ocasión Jesse Madisson y Jesse Velasquez se esfuerzan al máximo para que salga bien y el profesor no tenga quejas. En realidad en esta ocasión han dejado atrás sus intentos de huida el uno del otro y se han centrado en ser convincentes.
¡Y vaya sí lo han sido!
Están tan metidos en el romance del ejercicio, en discutir como una pareja de enamorados que ahora se han acercado el uno al otro y están a punto besarse.
¡Y por Dios que desean ese beso aunque no lo desean admitir!

CAPÍTULO 8


Poca gente se da cuenta de ello ya que los estudiantes van de acá para allá, algunos con prisa ya que llegan tarde a clase. Hay alguien que si parece darse cuenta de lo que está pasando entre los dos estudiantes que comparten el mismo nombre, Doris. 
Es una chica lista aunque en principio no lo aparente. Pero no es la única que se ha dado cuenta de esa forma en la ambos se miran, Chris Donhland también. Intervino hace unos minutos para espantar al pesado de siempre que desde que Jesse Madisson llegó a la Escuela no ceja en su empeño de tratar de conquistarla.
El engreído joven cree que tarde o temprano la joven caerá rendida a sus pies.
¿Quién va a resistirse a a alguien como él, con su aspecto?
El muchacho cree que la chica de pelo negro solo se hace la interesante y que en realidad se siente atraída por él como el resto de las alumnas del centro. Seguirá insistiendo hasta que ella reconozca al fin que está loca por él. 
No puede ser que salga con ese flacucho de Jesse Velasquez. Es demasiada poca cosa para una chica tan bonita. Tuvo mucha suerte por haber salido con la preciosa Nicole.
Los dos estudiantes que comparte nombre se apartan de la puerta después de unos minutos y siguen su camino a la próxima clase, pero en esta ocasión se han soltado las manos. 
En ese momento, Doris interviene.
—Deberíais tomaros de la mano al menos cuando ese chico ande cerca. Si le habéis hecho creer que sois pareja para que deje de molestarte,—se dirige la chica de cabello rizado a la nueva alumna, —al menos deberíais fingir y permanecer tomados de la mano. Además tampoco es para tanto caminar con las manos tomadas. —dice la joven tratando de convencerles para que permanezcan con las manos agarradas.
—No fuimos nosotros, fue Donhland. —responde el mexicano bastante seco. 
Realmente Doris tiene otras intenciones al decir eso a la pareja.
Velazquez y Madison entran en la clase Teatro, la última del día. El encargado de impartir esa clase está pensando en que obra pueden interpretar. Resulta difícil porque hay muchas y muy buenas. 
El mexicano y la venezolana se separan en cuanto pueden. Siempre intentan mantenerse lo más alejados posible, sobre todo después desde que se tomaron la mano a petición del ex boxeador que evitó así que el mismo estudiante pesado de siempre siguiera su asedio a la chica nueva de la escuela.
Pero sobre todo desde por accidente sus cuerpos terminaron pegados el uno al otro. 
El deseo mutuo podía ser visible para cualquiera que los viera. Incluso para ellos mismos aunque traten de negarlo o reprimirlo. Ya se ven obligados a estar sentados cerca el uno del otro en la clase de la señorita Sherwood. Por si fuera poco tuvieron que bailar en pareja en clase de la señorita Grand.
¿Por qué se empeñan en unirlos o mantenerlos cerca?
Ellos no quieren, no tienen intención de estar cerca más de lo estrictamente necesario.
En la clase de Teatro, el profesor decide poner unos ejercicios de Improvisación a sus alumnos, algo vital y muy importante para un buen actor. 
De vez en cuando ambos se lanzan miradas furtivas, sin querer, más bien de reojo. Es algo que no quieren hacer pero que no pueden evitar hacer. 
Lejos de allí, el delincuente O'Tolle se entera por las noticias que emiten en una televisión que hay en una sala de la cárcel, de la muerte a tiros de los policías que trataron de proteger a Linda Rivera y sonríe complacido. Puede que él vaya a pasar muchos años en prisión, pero esa maldita Linda Rivera y los policías que le encerraron en esa prisión y trataron de incluirla en el
Programa de Protección de Testigos, están muertos. Y del cementerio nunca saldrán. 
«Os dije que lo pagaríais caro.» «Nadie se mete con Roger O'Tolle sin pagar las consecuencias.» piensa el individuo sonriendo escuchando la noticia.
La familia de Linda Rivera, llega a Canadá. Permanecerán allí durante un tiempo tratarán de ganar algo de dinero y luego marcharse aún más lejos. Vancouver no está tan lejos y los tentáculos de O'Tolle pueden llegar hasta allí. Necesitan irse mucho más lejos, si es posible al otro lado del mundo.
En la Escuela de Artes Escénicas, en la clase de Teatro, el profesor idea una improvisación. Elige a cuatro alumnos ; Dany Amatullo, Doris Scwhart, Jesse Velazquez y Jesse Madison. 
—Los señores Velazquez y Amatullo serán dos hombres hablando entre si de las mujeres que aman, recordarán como las conocieron y porque su relación con ellas es cosa del pasado. Porque se van a divorciar. Ustedes mismos pueden elegir quien será su pareja sentimental en el ejercicio. —dice el docente dejando a los protagonistas de la improvisación la libertad de elegir quien serán las mujeres que aman cada uno en el ejercicio. —Luego les sigo dando pautas sobre el siguiente paso de la historia. 
Doris y Dany Amatullo se miran y se sonríen de forma cómplice. 
—¡Eh Doris! Ni siquiera sabía que tú y yo estábamos casados ¿y ya nos vamos a separar? El nuestro ha sido el matrimonio más corto y sorprendente de la historia. 
Ella se ríe como el resto de la clase. Todos excepto los alumnos que comparten nombre porque saben que lo que eso significa.
«Otra vez con él, no.» piensa Jesse Madison.
Su compañero Velazquez piensa algo similar. 
«Esto no puede ser, es una tortura.» «¿Por qué tanto empeño en unirnos?» 
Mientras ellos piensan eso con rostros serios, Doris contesta a su compañero Amatullo. 
—Cierto. Pero el matrimonio de ellos dos es igual de corto que el nuestro. Con lo que ellos se quieren y se desean... —dice la joven guiñando un ojo a Danny mientras mira de reojo a sus dos compañeros de improvisación.
Ambos los deben estar odiando a Dany y a ella por lo que han hecho, pero solo es un ejercicio de Teatro. Solo un ejercicio. Si ellos se rehuyen y no desean estar cerca el uno del otro puede ser por dos motivos.
Uno: Porque se detestan, no desean proximidad física o incluso sienten cierta aversión el uno por el otro.
Dos: Porque niegan la atracción latente entre los dos y por eso desean estar alejados.
—Bien. Entonces las parejas serán Doris Schwartz y Danny Amatullo por un lado. Y Jesse Madison y Jesse Velazquez por otro. 
A regañadientes el mexicano y la venezolana se levantan para hacer el ejercicio de la clase, pero tratan de mantenerse separados en todo momento. 
Lejos de allí, uno de los policías que ha acudido al lugar en el que sus compañeros fueron tiroteados hasta la muerte va a visitar a las familias de los agentes para darles la fatal noticia. Los familiares de los agentes se derrumban ante la noticia. 
—Les juro que voy a hacer que quien está detrás de todo esto pague por ello. 
«Vas a pagar por todos tus crímenes.» «Ni mil vidas serán suficientes para que pagues por todo lo que has hecho a la gente inocente, por todo lo que me has hecho, ¡maldito!» «Haré lo que sea necesario para acabar contigo.» «Lo que sea»  piensa el agente observando como los familiares de los policías lloran rotos de dolor. 
En otra parte, la persona que vive con Jesse Madison lee unos importantes documentos y unas fotografías de la nueva alumna de School of The Arts. 

CAPÍTULO 7 :DESEO


La familia de la testigo principal en el caso de Roger O'Tolle se pone a cubierto aterrada. Tienen mucho miedo, intuyen quien está detrás de la muerte de esos policías pero no pueden decirlo o acabarán como Linda o como esos agentes que fueron los que detuvieron al delincuente y los que metieron a Linda en el Programa de Protección de Testigos. La familia de la joven fallecida se plantea huir de la ciudad, incluso escapar del país para escapar de gente tan peligrosa. El responsable de estas últimas muertes sigue teniendo mucho poder a pesar de estar en prisión y encontrarse en el corredor de la muerte esperando fecha para su ejecución, aunque teniendo en cuenta que en Nueva York nadie ha sido ejecutado desde los años sesenta, el delincuente sabe que es muy probable que nunca lleguen a ejecutarle y se siente satisfecho. Puede que allí estén más vigilados que en cualquier otro lugar de la cárcel pero él tiene sus recursos para hacer lo que quiere y salirse con la suya. Su instinto le dice a quien puede proponer trabajar para él o asociarse con él en sus oscuros negocios. 
Es tan fácil mentir y manipular a la sociedad... 
La gente se sorprendería de la cantidad de noticias falsas que les cuentan, en especial por parte de algunos medios de comunicación, los mayores responsables de la propagación de noticias falsas, bien sea porque alguien les facilita una información falsa y lesiva para empresas o personas. Aunque en la mayoría de los casos son los mismos medios de comunicación los que hacen circular  falsedades que ellos mismos han creado.
La familia de la joven asesinada se apresura y recoge unos pocos enseres personales esenciales y abandonan esa casa que tanto les ha costado adquirir a toda prisa. Tienen que salir de allí lo antes posible y marcharse lejos, muy lejos, donde esos criminales no puedan dar con ellos. Ni siquiera se van a quedar para esperar la llegada de los agentes de policía que deben acordonar la zona. Tampoco tienen previsto prestar declaración. Ellos no son tan valientes como lo era Linda.
Ella sabía a lo que se exponía al declarar en contra de O, Tolle y ni siquiera las amenazas anónimas la amedrentaron. Su familia la aconsejó que se marchara lejos de allí para no declarar en el juicio y estar a salvo. 
—Tengo que cumplir con mi deber y enviar a ese criminal a prisión. Si no lo hago seguirá suelto habrá más víctimas. Además estoy en el Programa de Protección de Testigos de modo que no va a pasarme nada. —le dice decía la muchacha. 
La justicia habló y el criminal fue puesto a ver buen recaudo gracias al testimonio de la muchacha entre otras cosas. Pero la joven pagó con su vida haber colaborado para que encerraran a ese sinvergüenza. Por eso sus parientes no creen en el Programa de Protección de Testigos en el que la metieron ya que, después de todo, al final lograron acabar no solo con su vida sino ahora también con las de los policías que se suponía la estaban protegiendo. 
En la Escuela de Artes Escénicas, Doris no le quita ojo al ex novio de Nicole prestando atención a la joven hermosa que comparte nombre con el. Conoce a Velazquez lo suficiente como para saber que esa joven y nueva alumna está provocando algo en él. Su cuerpo, sus reacciones lo demuestran a pesar que el intente demostrar lo contrario.
Los alumnos escuchan atentamente a la joven, el talento de esa chica hace que la canción que está interpretando parezca fácil cantar aunque no es un tema precisamente fácil de entonar.
La música tiene el poder de transportarte donde no imaginas y cuando, como en ese caso, está bien interpretada, las sensaciones que nos provoca son indescriptibles. 
El ex novio de Nicole también tiene sus propios pensamientos cuando escucha cantar a su compañera y en su mente comienzan a reproducirse algunas escenas desde la llegada de la chica a la Escuela. 
Lejos de allí, la familia de Linda Rivera acude a visitar la tumba de la joven. Ni siquiera han podido ver su cuerpo para darle el último adiós y un beso de despedida. Los agentes les hicieron desistir de la idea. 
—No es una buena idea, será mejor que la recuerden como era. —les dijo uno de los agentes. 
Aunque su tía insistía en verla, pues la había criado desde que era muy joven y la madre de la chica falleció a causa de un tumor cerebral, los agentes no les permitieron verla. Linda se había criado sin un padre al lado, que las abandonó a su madre y a ella, cuando la chica no había nacido aunque tampoco lo echó en falta. Tenía a su madre, a su tía y dos tíos que ejercieron las funciones de padre que el hombre que la engendró no quiso ejercer. Cuando la madre de Linda murió, su hermana se hizo cargo de la joven. Entre ambas siempre hubo una relación muy especial y Linda fue de gran ayuda para su tía, ya que a pesar de su juventud la ayudó a criar a sus primos, los hijos de su tía. El abandono de su padre y la temprana partida de este mundo de su madre hizo madurar a la chica muy pronto. 
La familia de Linda se despide de la joven frente a la lápida de su tumba. 
—No sé si volverémos algún día a este lugar, Linda. Tenenos que proteger a nuestra familia. —dice la amada tía de la joven acariciando su tumba con los dedos de una mano y besando después el frío mármol de la lápida. 
En prisión, Roger O'Tolle, se ha hecho fuerte y temido. Su poder se extiende incluso dentro de los muros de la prisión y solo espera el momento propicio para escapar de allí. Algunos presos buscan un enfrentamiento con él e incluso le amenazan aunque pagan las consecuencias de ese enfrentamiento en el momento en el que unos cuantos murieron en extrañas circunstancias días después. Circunstancias poco esclarecidas, además los guardias corruptos de la prisión incriminaron a otras personas en dichas muertes aunque no tuvieran nada que ver con esos crímenes. 
En la Escuela cuando Jesse Madison termina de cantar, los alumnos la aplauden y el profesor de Canto la felicita. 
—Gran interpretación. Felicidades. 
La chica sonríe y regresa a su sitio. 
Minutos después todos salen del aula en dirección a la próxima clase, la de Teatro.  Chris Donhlad intenta sacar conversación a la nueva alumna que le sonríe. 
—Tienes una hermosa voz. —dice el musculoso joven. 
—Gracias. –responde ella. —Pero aquí las tenemos todos. Todos tenemos talento. —le asegura la joven de cabello negro apartándose un poco de él cuando el ex boxeador trata de arrimarse a ella. 
Jesse Velasquez que va detrás de ellos los mira algo molesto aunque trata de disimular. Doris, que se ha dado cuenta mientras camina junto a su compañera, sonríe. Ella lo sabe, sabe que al chico le atrae su nueva compañera y cuanto más se empeña en ocultarlo y luchar contra ello más se le nota. Aunque no es la única que se ha dado cuenta de eso, Dany Amatullo, que ha tomado mucho cariño al mexicano después de lo que hizo por él, también se ha dado cuenta. 
—Es una chica preciosa. No tiene nada de malo admitir que te atrae. Lo que ella sienta por aquellos que se sienten atraídos por ella es un misterio. —asevera el joven de cabello claro. 
—Pues si te gusta no sé a que esperas para decírselo. —contesta el ex novio de Nicole. 
—Bueno, creo que no tengo posibilidades con ella, pero de todas formas no estaba hablando de mi cuando hice ese comentario. Estoy seguro que tú sabes muy bien a quien me refería. —le aclara su amigo Amatullo. 
Mientras transitan por los pasillos de escuela y llegan a sus respectivas taquillas, los alumnos observan al grupo. Cuando Jesse Madison abre su taquilla para dejar el material de las clases anteriores y tomar los de las próximas clases, el líder del grupo que la abordó en la cafetería se presenta ante ella y con su típica actitud chulesca se coloca junto a la puerta de la joven sonriéndola. 
Jesse Velasquez, que tiene su taquilla justo al lado de la de su compañera los observa. 
—¿Serías tan amable de apartarte de la puerta de mi taquilla y dejarme cerrar y respirar un poco? —le dice la joven fingiendo una sonrisa y una amabilidad que en realidad no siente por el muchacho.
—No hasta que aceptes salir conmigo. —le dice el muchacho que está convencido que ella le dirá que sí. —Vamos, sabes que lo estás deseando. Deja de fingir.
—No puedo salir contigo. —responde ella tratando de quitárselo de encima.
—¿Por qué? —desea saber el joven. —Hay muchas chicas de la escuela a las que les encantaría estar en tu lugar. —le sonríe el joven seductoramente. 
—Porque ella ya está saliendo con alguien. —dice una voz masculina. 
El joven mira en dirección de donde ha salido la voz y ve a Chris Donhlad detrás suyo. 
—Deja de acosarla. —le advierte el ex boxeador. 
—No la estoy acosando. Le estoy concediendo el privilegio de salir conmigo. —dice el muchacho dando la espalda a Donhlad para seguir molestando a la chica. 
—Ella ya tiene con quien salir. —le asegura el musculoso joven. 
Su compañero le mira y se ríe. 
—¿No tiene demasiada clase para salir contigo, Donhlad?
Al vigilante de pasillos le cambia la expresión de la cara cuando escucha esas palabras. Ese idiota le ha ofendido y de buena gana le daría un puñetazo en la cara pero tiene que controlarse. 
—Velazquez, toma la mano de tu chica y llévatela de aquí antes de que le diga cuatro cosas a este individuo. —se dirige el corpulento chico al muchacho de cabello largo. 
Jesse reacciona de manera instintiva y hace lo que su amigo le indica sin pensárselo dos veces. Llega junto a su compañera, la mira a los ojos y le tiende la mano. Ella mira la mano de su compañero, la toma y ambos se alejan de allí agarrados de la mano como si de verdad fueran una pareja romántica más de la escuela. 
Transitando por los pasillos de la escuela, algunos estudiantes corren porque llegan tarde a sus respectivas clases y dos de ellos se acercan peligrosamente a Madison. Su compañero que se da cuenta reacciona en ese momento y la aparta del camino de los jóvenes pegándola a su cuerpo y apartándola a un lado. En cuanto sus cuerpos entran en contacto ambos se miran a los ojos sin decir nada mientras los latidos de sus corazones comienzan a acelerarse. 

CAPÍTULO 6

El mexicano, con otro grupo de estudiantes trata de no mirar a la chica con la que acaba de compartir un baile en clase de baile. La señorita Grand se ha empeñado en hacerlo a pesar de saber que no se dirigen la palabra y no hay ni la más mínima química entre ambos.
Aunque lo cierto es que en lo referente a la química, Velasquez no puede estar más equivocado. Eso fue algo que pudo comprobar toda la clase. De hecho, Lidia sonríe satisfecha porque se ha dado cuenta que unir a esa pareja para bailar es lo mejor que pudo hacer. Trabajan muy bien juntos y tendrán que dejar de lado sus diferencias les guste o no y tratarse como compañeros, al menos de los muros de la escuela para adentro. Fuera de ella pueden matarse si quieren, pero dentro tendrán que respetarse y mantener al menos una actitud cordial ya que piensa ponerlos a bailar juntos otra vez. 
Con ella no valen los caprichos, ni jueguecitos. Está preparando a esos chicos para una carrera profesional y tienen que aprender a comportarse como tal desde el momento en que pisan la escuela. Son muy jóvenes es cierto, sin embargo, deben aprender que si llegan a ser artistas tendrán que trabajar con todo tipo de personas y no siempre serán personas con las cuales conecten. Tendrán que aprender a olvidar sus diferencias en el momento aunque eso cueste.
Lo siguiente que van a realizar en clase será una danza coral y tienen que estar todos sincronizados, parecer uno solo. En cuanto uno se adelante al resto por muy poco o se atrase, el baile tendrá que repetirse, así que tendrán que esforzarse al máximo, concentrarse y estar atentos a lo pasa en ese momento.
Lidya es una mujer de gran corazón y humana con sus alumnos, aunque también exigente y estricta cuando de formar bailarines se trata.
El mundo del espectáculo es duro y solo los más fuertes, los que se enfocan en sus objetivos, lo que no se rinden, los que se esfuerzan pueden alcanzar el éxito. Ese mundo en el que algunas personas están esperando que te caigas, que fracases para ocupar tu lugar o incluso derribarte ellos y quitarse competencia del camino. Algunos artistas luchan por sus sueños y la competencia les hace esforzarse más, no les molesta pues gracias a ella ponen más empeño, más esfuerzo en alcanzar sus metas. Otros artistas prefieren quitarse rivales de en medio para facilitarles las cosas. 
De igual manera les va a tocar por hacerse un hueco en un mundo tan difícil y en el que a veces el talento no importa tanto como los
"favores" que algunas personas te pidan a cambio de darte una oportunidad.
Hay que ser muy fuerte, estar muy preparados y luchar mucho para demostrar tu valía ya que no todo el que triunfa lo hace por verdadero talento.
A Jesse Velasquez le resulta muy complicado ignorar la belleza de su nueva compañera, a pesar que lo intenta con todas sus fuerzas. Incluso ella procura mantenerse alejada de él, puede ser que ni siquiera le soporte y se vea obligada a aguantar su presencia porque están en las mismas clases. De ser así tanto mejor para el mexicano que no quiere más cercanía con ella de la necesaria.
O al menos eso cree él.
Ya tuvieron que bailar juntos por primera vez sin apenas conocerse y la verdad, al menos en ese momento, parecían muy compenetrados. Si él pudo notarlo es probable que ella e incluso el resto de la clase, en especial Lidya Grand, también se hayan dado cuenta eso.
Su compañero Chris Donhlad la mira de forma seductora, esa chica es tan bonita que serían una pareja que despertaría envidias entre el resto de los estudiantes. Si ella le acepta eso será lo que ocurrirá, además así podrá pasar página con Holly Laira y seguir con su vida ya que ella no parece estar muy interesada en él y sus intentos de seducción no surten efecto en la estudiante.
Cuando las clases de Danza finalizan, los estudiantes se dirigen hacia la de Canto, para Jesse, la nueva alumna será la primera clase de Canto desde su ingreso en la Escuela de Artes Escénicas de Nueva York. Ya cantó y bailó para sus pruebas de acceso a la escuela ante los profesores pero ahora es diferente. Ahora tiene que hacerlo que hacerlo frente a sus compañeros de clase. El profesor de Canto perfecciona las aptitudes vocales de los estudiantes. Todos los alumnos que estudian allí tienen talento innato, los profesores solo se encargan de enseñarles todo lo que deben saber y pulir sus aptitudes artísticas. Aunque todos son excelentes docentes no pueden convertir a cualquier persona, cualquier chico en un artista. Los que estudian allí tienen talento ya, por algo hacen pruebas de selección para buscar a nuevos y desconocidos artistas. Y son muy exigentes en la selección de los alumnos que entrarán allí, de hecho se presentan muchos jóvenes a las pruebas de selección. Esa es tan solo una muestra de lo que les espera en su vida profesional, ese es el primer escalón que deben subir, la primera lucha en serio a la que tienen que enfrentarse. 
La primera prueba. La primera elección.
El profesor de Canto se sienta al piano y elige a la nueva alumna para que se estrene en la clase. Ella será la primera en cantar. El maestro comienza a arrancar una melodía de su teclado y la nueva alumna empieza a entonar una famosa canción de Soul. Sus compañeros la miran con atención pues será la primera vez que Jesse Madisson cante de manera oficial ante sus compañeros de estudios. Su tocayo no puede evitar escuchar cantar a esa bella mujer. No quiere ningún tipo de roze y contacto con ella por eso intenta permanecer alejado de ella negando lo bonita que le parece su nueva compañera pero no puede negar que la chica tiene un gran talento. Y allí escuchándola entonar esa canción de soul puede apreciarlo mejor. 
El muchacho sabe que tal vez en algún momento les toque cantar juntos en algún número musical como parte de las enseñanzas que reciben en la escuela y no es que le apetezca mucho. Ya la ha tenido demasiado cerca al compartir un baile en clase de Danza como para saber que no quiere que eso suceda muy a menudo. Es una mujer hermosa de preciosa sonrisa, con talento y un cuerpo increíble que podría agitar el corazón de cualquier hombre incluido él. El de Jesse lleva dormido mucho tiempo, no volvió a sentir desde que perdió a Nicole y no tiene intención de que eso cambie. No quiere traicionar la memoria de su ex novia por mucho que Jesse Madisson, como dicen en algunos países de Latinoamerica le "esté moviendo el tapete"
Doris, que ha sido la primera en acercarse a la nueva alumna para darles la bienvenida, sonríe al escuchar la voz de Jesse Madisson y observa al ex novio de la fallecida Nicole escuchar con atención a la chica con la que comparte nombre.
Lejos de allí, los policías que encerraron a Peter O,Tolle y que trataron de proteger a Linda Rivera del delincuente, son abatidos a tiros cuando se reúnen con la familia de la fallecida.

CAPÍTULO 5

«Esto es absurdo.» piensa el exnovio de Nicole. 
No puede impactarle tanto una simple sonrisa femenina. No la conoce y tampoco tiene intención de dejarla entrar en su corazón. Ni siquiera sabe como es su voz porque siempre trata de mantener una actitud fría y distante con respecto a ella. 
Pero, ¡demonios su sonrisa es demoledora! 
No es fácil mantener esa actitud con ella, es demasiado hermosa, huele delicioso y en cada clase, es la alumna que más cerca se sienta de él.
Jesse Madisson también se muestra distante con él.
Aunque en realidad la nueva integrante de la escuela es una chica cálida y amable, por algún motivo no desea intimar con sus compañeros de clase. Cuando alguien intenta hacerlo, conocerla más, se encierra en si misma.
Desde que llegó a la escuela, Velazquez ha hecho lo imposible por ignorarla, y que le resulte indiferente, pero cada vez le cuesta más lograrlo y eso le enfurece.
Esa chica posee un magnetismo especial, es como un imán que atrae hacia si misma todo aquello que está a su alrededor, en especial a los hombres, sin que ellos puedan hacer nada por evitarlo, si bien tampoco es que se esfuercen mucho por mantenerse lejos de ella.
En realidad, buscan su cercanía, tratan de establecer comunicación con la chica que, en principio los recibe con una gran sonrisa hasta que se da cuenta que alguien se acerca demasiado e intenta abrir las puertas de su corazón. Es entonces cuando se aleja de ellos dejándolos desconcertados. 
Algunas chicas de la escuela la detestan, precisamente, por el efecto que causa en los chicos del lugar. Eso las hace enojar. Es como si no pudieran competir con ella, pues desde que puso un pie allí, los muchachos del centro las ignoran. Ni siquiera las estudiantes más populares pueden hacerle sombra.
La única de las jóvenes de la escuela que se ha tomado la molestia de acercarse a la estudiante ha sido una tal Doris Swvchart, una chica muy amable que se ha ofrecido para ayudarla en todo lo que necesite. Eso es algo que la nueva alumna agradece y mucho. Si Doris es así con alguien que acaba de conocer, Jesse Madisson se pregunta como será con la gente que aprecia. 
«¡Qué encanto de chica!» piensa mientras termina de comer. 
Ignorando la atracción que despierta su belleza cree que la gente se aproxima a ella por otro motivo. 
«En cuanto pasen unos días dejaré de ser una novedad y todo volverá a la normalidad." 
Todavía no conoce al resto de los estudiantes de la escuela en profundidad. Los chicos se la han acercado enseguida luciendo la mejor de sus sonrisas, las chicas no. Es más, la miran con cara de pocos amigos y no entiende la razón. 
Los alumnos transitan por los pasillos de la escuela entre risas. Aunque son gente joven y todos están allí debido a su talento, entre ellos hay ciertos celos y rivalidad dado que que no todos poseen el mismo talento. Unos triunfarán más, otros menos y eso es algo que algunos de ellos no soportan.
Ahora que Madisson ha entrado a formar parte de la Escuela de Artes Escénicas, las envidias están a flor de piel, ya que no solo es una mujer muy bella, también es la persona más talentosa que ha pasado por la escuela. 
Velazquez, se dirige a la clase de Danza de la señorita Grand mientras le asaltan los recuerdos de momentos compartidos en esa misma clase tiempo atrás con Nicole. En cuanto llega al aula coincide en la puerta con la chica con la que comparte nombre con sus cuerpos apenas a escasos milímetros de entrar en contacto. Ambos se miran por unos instantes, tras los cuales vuelven a ignorarse mutuamente como siempre hacen.
El mexicano trata de permanecer indiferente a los encantos de su compañera, pero resulta bastante complicado sobre todo al ver como la ropa de esa clase resalta el espectacular cuerpo de su compañera, delgado pero tonificado. Piernas tonificadas, los abdominales más increíbles que ha visto jamás y sobre todo la parte de su cuerpo que comienza en la parte baja de su espalda, de firmeza y redondez perfecta y elevación ideal. Todo en su punto justo, nada exagerado. 
Aquella ropa de Danza tan ceñida no oculta, ni disimula nada, lo que se ve es lo que hay. Aunque le cueste debe admitirlo, esa chica es una auténtica belleza. Con razón tiene locos a todos los chicos de la escuela y algunas chicas del centro muertas de celos y envidia. 
La clase de la señorita Grand da comienzo con unas respiraciones y calentamientos, estos últimos fundamentales si desean evitar futuras lesiones al ejecutar los pasos de baile. Después de calentar unos minutos la profesora de Danza ejecuta los pasos que luego deberán imitar sus alumnos. Jesse Madisson la observa sin perder detalle reteniendo cada movimiento de la profesora. 
«Es una gran bailarina.» «¡Qué mujer tan increíble!» piensa a muchacha mirando con asombro a Lidya. 
La docente termina la coreografía y pone a los alumnos por parejas ya que así deben repetir la coreografía; por parejas.
Lidya une a Jesse Madisson y Jesse Velazquez, ambos tendrán que bailar juntos, uno al lado del otro.
La mujer sonríe, ambos parecen incómodos, ni siquiera se miran aunque sus respectivos cuerpos están separados por escasos centímetros. 
«Veremos que pasa cuando tengan que bailar juntos y no simplemente uno al lado del otro como ahora.» «Tienen mucho talento, pero también son muy orgullosos.» «Demasiado orgullosos y aquí el orgullo de nada les va a servir.» se dice a si misma la profesora de Danza mirándolos sonriendo. 
La pareja repite, poco después, y paso por paso la coreografía que Lidya ha ejecutado apenas un rato antes, sin siquiera mirarse. Sin embargo, ambos están sincronizados a la hora de bailar, tanto que parecen una sola persona. Sus movimientos son exactos, sus ritmos, su fuerza, sus tiempos y sus energías. 
«¡Son fantásticos!» «Están hechos para bailar juntos les guste o no.» «No comprendo porque insisten en huirse mutuamente.» piensa la maestra de Baile. 
Cuando el baile acaba, ambos se separan alejándose todo lo que pueden el uno del otro, mientras el resto de la gente aplaude. 
—¡Ha sido increíble! Hacéis muy buena pareja. —le dice Doris emocionada a Madisson.
—No comprendo que quieres decir. —responde la joven a su compañera. 
—Me refiero a que bailáis muy bien juntos. —se sincera la muchacha apretándose la coleta y levantándose pues es la siguiente en bailar. —Pensándolo bien, también haríais una bonita pareja en plan romance. ¡Sois tan guapos...¡Los más guapos de la escuela. ¿Quién sabe? Tal vez tú puedas ayudarle a olvidar a Nicole, Creo que ambos os gustáis aunque no queráis admitirlo. ¿Me equivoco?
—Por supuesto que estás equivocada. Vine aquí a estudiar, no a hacer amigos y mucho menos a tener un romance con nadie. —le asegura la joven. . 
A pesar de habérselo negado a Doris, en realidad, Jesse Madison, en efecto, se siente atraída y mucho por su compañero pero no está dispuesta a admitirlo. No piensa enamorarse de nadie. 

CAPÍTULO 4

—Ese no es asunto tuyo, Velazquez. —responde uno de los chicos del grupo encarándose con el ex novio de Nicole. 
—Déjame pasar. —exige el latino sin mirarle. 
Entretanto los chicos siguen molestando a Madisson, algunos de ellos se enfrentan a Velazquez. 
—¿No me habéis escuchado? Dejadla en paz. —responde el muchacho. 
—Y supongo que... —dice el líder del grupo mirando de arriba a abajo al muchacho de forma burlona, riéndose después a carcajadas. —tú nos lo vas a impedir. 
El líder del grupo se aproxima al chico en actitud amenazadora. En ese momento Donhlad aparece por allí y se enfrenta al engreído joven. 
—Él quizá no, pero yo sí. ¡Largo de aquí! Y no volváis a acercar a ninguno de los dos si no queréis tener problemas conmigo. 
El jefe del grupo le mira con odio y opta por marcharse de allí, no desea enfrentarse con el ex boxeador en ese momento. Sus compañeros,  intimidados por los músculos del antiguo deportista se alejan de allí.
Velazquez se sienta en la misma mesa que la chica con la que comparte nombre ya que no queda ninguna otra libre. Se sitúa frente a ella sin dirigirle la palabra aunque de vez en cuando le lanza miradas furtivas a la chica que tiene frente a él. Así es como comprueba lo bella que es. Estar obsesionado con el doloroso recuerdo de Nicole le ha impedido darse cuenta de lo hermosa que es la nueva alumna. La ha mirado un par de veces desde que la chica entró en la escuela y su belleza logró ponerle nervioso a pesar que trataba de no reparar demasiado en ella. Aunque ahora que la tiene enfrente, puede verla mucho mejor y más detenidamente. 
«¡Demonios!» «Esa mujer es demasiado bonita.» «Hay que reconocer que incluso más que Nicole.» 
Minutos más tarde, uno de los estudiantes de la escuela se pone a cantar seguido enseguida por un grupo de compañeros contagiando al resto de la gente presente en el comedor que se pone a imitarlos. El joven recorre la cafetería cantando y bailando parándose frente a la mesa de Jesse a la que invita a cantar a pesar que ella se resiste. El muchacho insiste y la muchacha termina accediendo ya que prefiere no dar motivos a los estudiantes para que crean que es una persona rara. 
La chica comienza a cantar y al escucharla los demás estudiantes la aplauden, su potente voz, llena de fuerza, prodigiosa, puede escucharse por encima de la algarabía reinante. En un principio no quería cantar, pero ahora se ha contagiado de la alegría de los estudiantes y baila con Leroy mientras Crhis la mira embobado. Desde que Jesse Madisson llegó a School Of The Arts, parece que comienza a olvidar a Holly Laria. Tal vez tenga suerte esta vez y la nueva estudiante pueda sentir algo por él y acaban siendo pareja, una pareja más de la escuela. Pero algo en el interior del muchacho le dice que Jesse Madisson y Jesse Velazquez se sienten atraídos el uno por el otro aunque ninguno de ellos lo admita y hagan todo lo posible por siquiera mirarse y finjan ignorarse. 
Esa mujer debe tener algo especial para que tanto él como Velazquez empiecen a olvidar a las mujeres que aman. A diferencia de él, el ex novio de Nicole trata de mostrarse desagradable con ella en todo momento. Al menos eso es lo que pretende porque hace unos minutos el chico salió en defensa de su compañera cuando era molestada por unos unos alumnos de la escuela. Eso es algo extraño ya que no es una actitud propia del joven salir en defensa de un desconocido, al menos no desde que la chica que amaba falleció, ya que todo parece darle igual.
Chris conociendo lo poco que conoce a su compañero sabe que debe estar asombrado por sus propias acciones. A fin de cuentas, todavía sigue pensando en Nicole. Aunque  intenta convencer a los demás y sobre todo a él mismo de lo contrario, lo cierto es que la nueva estudiante no le es indiferente en absoluto. 
Rato después cuando el muchacho termina de comer y se levanta, su intención es marcharse aunque algo le obliga a quedarse y ver como aquella que lleva su mismo nombre canta y baila. Desea alejarse de allí, pero esa chica tiene algo, una especie de magnetismo que le hace acercarse a ella en lugar de alejarse ya que no desea ningún tipo de contacto con esa chica. 
¿Pero en verdad no desea ningún tipo de contacto o solo es su orgullo lo que le impulsa a querer alejarse? 
Él solo ha amado a Nicole y no tenía, no tiene, intención alguna de sentirse atraído por otra mujer a pesar que su ex novia ya no forme parte del mundo de los vivos. Y lo había logrado hasta que hace unos días Jesse Madisson hizo su aparición en la escuela. 
Desde ese día algo que no puede explicar se ha removido en su interior. Su presencia, su cercanía y su belleza le inquietan y eso es algo que no le ocurría desde hace mucho tiempo. Una y otra vez intenta ignorarla, no prestarle atención, no permanecer cerca de ella, ni sentirse afectado por su presencia, aunque todo es en vano. Allí está él, en el comedor de la escuela, mirándola cantar y bailar. Su cabeza le pide que se vaya pero su cuerpo no le obedece. 
La nueva integrante de la escuela canta y baila como los ángeles, además, por si fuera poco es muy bella y con una sonrisa devastadora que desarmaría a cualquier hombre. Por suerte para él, esa mujer jamás le ha sonreído, es más, ni siquiera trata de acercársele.
En realidad, la nueva alumna no se acerca a nadie por decisión propia, son el resto de los estudiantes quienes se acercan a ella y Madisson les recibe con una sonrisa. La mayoría de las personas que se le acercan son chicos, que seducidos por su belleza, desean tenerla cerca. Algunas chicas la miran con cara de pocos amigos. 
—Pues no sé que es lo que le ven. Es más bien fea. —comenta una se las estudiantes de la escuela, de cabello pelirrojo y ojos café con otras chicas, las más populares de la escuela. 
—¿Fea? ¿Decís que esa chica es fea? —les pregunta otra estudiante, precisamente de esas que no están en el grupo de las más populares y crueles de la escuela, sin poderse creer lo que acaba de escuchar y mirando a su hermano. 
Ambos miran a las  chicas con una mueca de incredulidad en sus rostros.
—Es que lo es. —asegura una de las jóvenes reafirmándose en sus palabras. 
—Bueno tiene sentido que la consideréis fea porque no se peina como vosotras, no se viste igual y no se maquilla a cara de manera tan exagerada como sí hacéis vosotras. Ella no necesita nada de eso, su belleza es natural, aunque de vosotras no se puede decir lo mismo,—responde en esta ocasión el hermano de la muchacha mirándolas con una sonrisa socarrona en su cara. —por la envidia que la tenéis. 
—¿Envidia? No sé porque motivo íbamos a tener envidia de esa chica. —responde otra de las chicas con actitud altanera. 
—Creo que es evidente. Es la muchacha más bonita de la escuela con diferencia. —responde la hermana del joven. —Pero no solo es guapa, también tiene un aura, algo mágico que te atrapa. 
—Yo soy mucho más hermosa, siempre he sido la chica más guapa de este lugar. —se pavonea la jefa del grupo de chicas. —Y además la  más talentosa. 
—Eres guapa, es cierto, —asegura el chico. —pero nunca fuiste la más bonita. Nicole Chapman siempre lo fue hasta que murió. La chica nueva es tan o más guapa de lo que era Nicole y ella ya era preciosa. Hay gente con más talento que tú en este lugar y la chica nueva es una de esas personas. Y no lo digo por decir, tiene un talento increíble. La he visto bailar y la he escuchado cantar. En estos momentos es la chica con más talento de este lugar. 
—Yo no lo habría dicho mejor, hermano. —responde su hermana. —Lo cierto es a su lado tú eres muy mediocre en todos los sentidos. —le dice la muchacha a la joven engreída. 
—¿¡Cómo te atreves!? —grita la joven furiosa —No sabes con quien te estás metiendo. —le advierte acercándose a su compañera en actitud amenazante. 
Su hermano se interpone en su camino. 
—Ni se te ocurra tocar un pelo a mi hermana. Quedas advertida. —le advierte el muchacho marchándose de allí con su hermana. 
Jesse termina su actuación en la cafetería y por unos instantes sus ojos se encuentran con los ojos de Velasquez al que sonríe. Ha sido algo involuntario que no tenía intención de hacer pero que no ha podido evitar.
Su compañero siente una sacudida al ver una sonrisa tan bonita de una mujer como ella.

CAPÍTULO 3 :EL PRIMER DÍA


La mañana siguiente, Jesse Madisson llega a la escuela. Lo primero que hace es encaminarse al despacho del director del lugar para que este le acompañe al aula donde la chica recibirá su primera clase del día. 
Mientras anda por los pasillos la joven atrae las miradas curiosas de los estudiantes, tanto femeninas, como masculinas. 
Sobre todo masculinas. 
Se siente algo cohibida en ese sitio nuevo. Supone que las miradas son porque es nueva allí, aunque su belleza es la principal razón. Los chicos de la escuela no pueden dejar de mirarla, ya que pese a no tener la altura de una modelo, ni ser una joven exuberante, no les importa. 
Les gusta su larga cabellera de un intenso color negro alisada con pulcritud, su piel blanca, su nariz fina, delicada y respingona. Su boca carnosa y bien dibujada los tienta y los atrae. Sus ojos azules y alegres brillan bajo unas negras y espesas pestañas. Viste unos simples vaqueros y un jersey rojo de cuello alto, pues hace frío allí. 
La calefacción de la escuela sigue sin funcionar y aún no ha sido reparada. 
Cuando Chris Donhlad que se dirige a su clase, se cruza con ella y la contempla de cerca, queda fascinado por su belleza. 
Direnford y Jesse Madisson entran en la clase de Literatura donde la profesora Elizabeth Sherwood los recibe. 
—Adelante. —dice la maestra de Literatura invitándolos a entrar. 
—Ella es Jesse Madisson. A partir de hoy se incorpora a la escuela como una estudiante más. Espero que la ayudéis a integrarse. —se dirige el señor Direnford hacia el alumnado, marchándose inmediatamente después. 
—Bienvenida Jesse. Puedes sentarte allí. —le dice la profesora señalando. —En la silla vacía que está junto a Jesse Velazquez. 
—Gracias. —sonríe ella dirigiendo sus pasos hacia el lugar que ocupará en ese aula a partir de ahora. 
En el momento que Chris Donhlad, que está en la misma clase, la ve sonreír siente como se derrite por dentro. Esa chica no solo es preciosa, su sonrisa también lo es. No entiende muy bien lo que le está ocurriendo. A él siempre le ha gustado Holly Laria, ha intentado conquistarla durante mucho tiempo, sin embargo, desde que la chica nueva apareció en la escuela se siente como embrujado, hechizado por ella. 
La joven llega al lugar que le han indicado y se sienta. Sus nuevos compañeros le muestran una gran sonrisa dándole la bienvenida, todos excepto Velazquez que ni siquiera se ha dignado a mirarla, aunque la muchacha no parece darse cuenta de eso y tampoco le importa demasiado. Se ha propuesto no hacer amigos allí, ni encariñarse con nadie.
Pero si quiere pasar desapercibida, tal vez esa no sea una buena idea. Quizás no pueda evitar, aunque lo intente, que alguien toque su corazón y consiga algún amigo, a pesar que esa no sea para nada su intención. 
No desea que eso ocurra, no quiere que nadie llame su atención y sin embargo, ya hay alguien que lo ha logrado; Jesse Velazquez, el chico que está sentado junto a ella. Ni siquiera la ha mirado cuando se ha sentado a su lado aunque ella no ha podido evitar fijarse en él. Parece un muchacho duro, rebelde y engreído, pero a ella, sin saber porque, le provoca algo especial. Está convencida que detrás de eso hay un gran dolor. 
Además, ¿para qué negarlo? es un joven bastante guapo. 
El hispano, por su parte, intenta mantenerse indiferente y distante con respecto a la chica con la que comparte nombre y su cercanía. Aunque lo intenta con todas sus fuerzas le está costando mucho conseguirlo. Todavía no ha podido olvidar a Nicole, sin embargo, su nueva compañera despierta cosas extrañas en él. 
El resto de los alumnos de la escuela, más en concreto los chicos, están revolucionados con la presencia de la nueva estudiante. No pueden evitar mirarla y no comprenden porque Velazquez permanece impasible teniendo al lado a una chica tan guapa como aquella pues ni siquiera la mira. 
Ajena a la atención que los chicos del aula le prestan, la muchacha se limita a escuchar lo que le profesora explica mientras retazos de su vida anterior recorren su mente distrayéndola durante unos momentos de la clase de Literatura. Cuando la clase acaba, los alumnos salen y enseguida se aproximan a su nueva compañera para presentarse mientras las chicas observan la situación sorprendidas por el descaro de sus compañeros. La mayoría de ellos tienen novia y aun así se dedican a perseguir a la chica nueva de la escuela.
Otras miran a la señorita Madisson contemplando la belleza que ha logrado captar la atención masculina. 
Jesse Velazquez parece ser el único chico de la escuela que no presta atención a la venezolana. La ignora por completo. Al menos eso es lo que la gente piensa. 
En realidad, la nueva alumna no le es indiferente en absoluto al ex novio de Nicole y el mexicano está luchando contra él mismo para ignorar lo que sintió, no solo al verla por primera vez, sino cuando ha estado sentada a su lado hasta hace un rato en la clase de Literatura. 
Todavía recuerda a Nicole a pesar que en el momento de su fallecimiento en aquel trágico accidente, su noviazgo ya había finalizado. Desde entonces no ha pasado ni un solo día en el que no piense en ella y nunca ha vuelto a sentirse atraído o interesado en otra chica. 
Todo eso cambió desde la llegada de la nueva alumna, a la escuela. Odia reconocerlo, se niega a admitirlo, pero aunque no le guste admitirlo, Jesse Madisson le atrae y mucho. No sabe si es su larga melena azabache, su boca carnosa o sus increíbles ojos azules. Quizá sea su manera de moverse o caminar, tal vez sea su sonrisa. El caso es que esa chica ejerce una poderosa atracción sobre él. 
Aunque parece que ella no tiene interés en relacionarse con sus compañeros. Cuando fue presentada como la nueva alumna en la clase de Literatura, la muchacha sonrió a todo el mundo. Tiene a todos los chicos del aula derretidos ante su hermosa y cálida sonrisa, pero se limitó a atender única y exclusivamente a las explicaciones de la señorita Sherwood. No miró a nadie. Tal vez y después de todo, esa chica y él sean más parecidos de lo que el muchacho piensa. Si es sincero consigo mismo, el escaso interés que la joven muestra por relacionarse con los demás estudiantes de la escuela ha logrado despertar su curiosidad. 
Crhis Donhlad se acerca a Jesse y le habla de su nueva compañera. 
—Es tan hermosa como misteriosa. —le dice el ex
boxeador. —No sabes la suerte que tienes de tenerla a sentada a tu lado en clase. Lo que no entiendo es como pudiste permanecer tan tranquilo con una mujer tan bonita al lado. —se sincera el muchacho con su compañero. 
—Soy yo quien no te comprende, ¿tú no estabas enamorado de Holly Laria? Llevas mucho tiempo detrás de ella. —le recuerda el ex novio de Nicole. 
—Y lo estoy, pero ella no parece hacerme demasiado caso. Seguiré tratando de conquistarla, pero no puedes negar que Jesse Madisson es una preciosidad. 
El chico de melena oscura y labios grandes se marcha rápidamente sin responder a su compañero. 
—Tienes que estar ciego para no reconocer que es una belleza. ¿Algún día superarás lo de Nicole? —comenta el vigilante de pasillos observando como Velazquez se aleja de allí. 
La aparición de la señorita Madisson ha originado un revuelo en la escuela. Incluso el chico más guapo y rebelde del lugar, aunque parezca increíble y absurdo, parece haber caído bajo el embrujo de esa chica que se llama como él, a pesar que lo disimula bastante bien. 
Entretanto, una amiga de Holly, la anima a la estudiante para que le de una oportunidad a Donhlad. 
—No sabrás si es buen chico si no te das una oportunidad de conocerle. Además es guapísimo y con un cuerpo impresionante. Tal vez cuando te decidas sea tarde y se te hayan adelantado. 
—¿Por qué lo dices? —pregunta Holly. 
—Por la chica nueva. Tiene revolucionados a todos los chicos de la escuela desde su llegada. Y parece que a Crhis tampoco le es indiferente. 
—Me alegraría por él si se fijara en ella y fueran la nueva pareja de la escuela. No puedo forzar mis sentimientos. No siento nada romántico por Chris. —se sincera la muchacha con su amiga. 
—Bueno, tampoco estoy muy segura que con la nueva alumna tenga muchas posibilidades. Por lo visto la chica no se relaciona con nadie y tampoco muestra interés en hacerlo. 
—¡Qué chica tan rara! —responde Laria tras escuchar lo que su amiga le acaba de decir. 
En otra parte, los profesores comentan entre ellos el talento de la nueva adquisición del centro. Sobre todo lo que se esfuerza y se aplica en los estudios. Aunque es una desconocida para todos que intenta aislarse de todos. 
Sin embargo, hay alguien que si ha logrado acercarse un poco a a Jesse Madisson; Doris Swchart. 
En la cafetería... 
—¿Y es tan bonita como dicen? —le pregunta Holly intrigada a su amiga. 
—Eso vas a poder descubrirlo por ti misma enseguida. Acaba de entrar en el comedor. 
En el instante que la chica se gira y ve por primera vez a la nueva adquisición del centro se da cuenta que la atención que los chicos la prestan por su belleza está más que justificada. Es más bella de lo que ella imaginaba.
—¿Cómo se llama? —pregunta Holly a su amiga. 
—Jesse Madisson. —contesta su compañero. 
—¿¡Jesse!? —se sorprende ella. —¡Vaya, qué casualidad! Se llama igual que... —responde la chica que ama Chris. 
—Así es. —responde su amiga introduciéndose el tenedor en la boca. 
—Tal vez el hecho de llamarse igual logre que se ambos se hagan amigos. —asevera Laria bebiendo un poco de Coca Cola. 
—Lo dudo. Como te dije antes, esa chica no se relaciona con nadie y él no está por la labor de darle la bienvenida a la escuela, ni siquiera de hablar con ella. 
La nueva estudiante no tarda en darse cuenta que es el centro de atención de todos los alumnos que están en la cafetería, mientras se coloca en fila para que le sirvan la comida, aunque finge no  hacerlo. Está convencida que en un par de días dejará de ser una novedad y perderán el interés en ella. 
En ese momento, Velazquez llega a la cafetería de la escuela de Artes Escénicas y se coloca en la cola dispuesto a recoger su comida. La fila avanza con mucha lentitud y el ex novio de Nicole de pronto se encuentra detrás de ella. 
«¿Por qué me la tengo encontrar cada dos por tres?» piensa él con cara de pocos amigos. 
Cuando le sirven su comida, la nueva alumna se sienta sola en una mesa. Un grupo de chicos guapos no tarda en aproximarsele para entablar conversación. 
O eso es lo que dicen. 
La muchacha, que es una mujer mucho más inteligente de lo que parece, enseguida intuye la clase de personas que son esos chicos. Algo le dice que intentan ligar con ella, aunque no sea en verdad consciente de su belleza. No entiende porque no lo intentan con otras muchachas de la escuela, que son muy bellas. 
Pero eso es lo que ese grupo pretende. Su lenguaje no verbal, el tono de su voz, sus sonrisas y lo que dicen, no dejan lugar a dudas de sus intenciones. 
—Si no os importa, me gustaría comer. —dice ella sin levantar la vista, ni mirarlos. 
—¡Claro! Nosotros vamos a comer contigo. —le asegura el líder del grupo usando un seductor tono de voz y exhibiendo sus músculos delante de ella. 
A pesar de ser una mujer muy joven, no es de las que se deja impresionar con tanta facilidad por los músculos de un hombre y continúa ignorando al grupo. 
—Prefiero comer sola. —les repite con la esperanza que el grupo se marche y la dejen sola. 
Ellos no se dan por aludidos, muy al contrario, se sientan con ella, demasiado cerca. 
Jesse Madisson comienza a sentirse agobiada aunque trata de mantener la compostura y soportar la situación tan incómoda que está viviendo en esos momentos. Trata de alejarse un poco de ellos cuando su mirada se cruza con la de Jesse Velazquez.
Harta, derrama su bebida sobre la cabeza del líder del grupo y este furioso la zarandea. 
—¿Por qué has hecho eso? Solo intentábamos ser simpáticos contigo y darte la bienvenida. 
Jesse, movido por un extraño impulso se acerca a la mesa de su nueva compañera. 
—Curiosa forma la vuestra de dar la bienvenida a alguien. No la molestéis más. —les dice el joven. 
Su compañera Jesse Madisson le mira en ese momento. 

CAPÍTULO 2 :JESSE VELAZQUEZ


En el aula de Danza, minutos después, Jesse Velazquez baila con más energía y fuerzas que nunca. Tal vez no sea una persona que hable con facilidad de sus problemas con los demás, pero en ese momento mientras baila parece desahogar todo el dolor y la rabia que presionan su corazón.
Cuando llega la hora de la comida, los estudiantes acuden al comedor. El joven se coloca en la fila en silencio sin hablar, ni mirar a nadie. Sólo su mejor amigo, el inglés Ian Ware, consigue sacarle unas pocas palabras. El chico pide su comida y se sienta en una mesa con su bandeja él solo. Doris se compadece de su amigo y se dirige decidida hacia el hispano, pero el británico la detiene. 
—¡Déjale! ¿No te das cuenta de que hoy desea estar solo? —le explica el músico. 
A unos metros de allí, Chris Donhlad, el vigilante de pasillos, se sienta al lado de Holly Laria para comer, sin embargo, ella que se ríe con unas amigas, no repara en su presencia. Reggie, una de las mejores amigas del latino le observa con tristeza. Le gustaría arrancarle una sonrisa al chico con alguna de esas ocurrencias suyas pero se da cuenta que ese no es el momento adecuado para ello.
¿Conseguirá alguien algún día ayudarle a superar la muerte de Nicole? ¿Volverá a amar a otra mujer de nuevo? 
Jesse es un chico guapo, con mucho éxito con las chicas de la escuela y era un Don Juan hasta que se enamoró de Nicole. Desde ese día la persiguió hasta el cansancio. No puso sus ojos en otra mujer hasta que ella aceptó salir con él, cosa que le costó lograr. 
A pesar de lo que aparenta, es un chico romántico, fiel y de nobles sentimientos. 
El resto sólo es fachada, porque detrás de ese chico duro se oculta alguien con un corazón inmenso. Algo que demostró cuando Danny Amatulo enfermó de leucemia. Entonces el chico  comenzó a hacer una campaña para buscar donantes de médula para salvar la vida de su compañero. Aunque ambos no eran amigos, el novio de Nicole hizo todo lo posible para ayudarle. 
Días después, la alumna nueva llega al centro dispuesta a hacer las pruebas de acceso. Tras la prueba de Teatro realizada por Jesse Madisson, la futura nueva alumna del centro, el profesor de Interpretación queda impresionado por su talento aunque guarda silencio hasta conocer la valoración del resto del Claustro de profesores. 
La siguiente prueba a la que la chica debe someterse es la de Música y el profesor Sorofski no es de los que se dejan impresionar con facilidad. La chica, al piano, tocado por ella misma, canta un tema de Aretha Franklin.  Ha decidido no interpretar su tema más famoso precisamente por eso. La Diva del Soul tiene más canciones además de esa. 
El profesor de Música permanece atento a su actuación, no quiere perderse ni un solo detalle de ella. Sorofski esboza una pequeña sonrisa casi imperceptible y sin que nadie lo note. Eso sólo significa una cosa; la chica tiene su beneplácito para ingresar en la Escuela. 
La aspirante canta con tanta elegancia...Su voz es tan dulce, pero a la vez tan prodigiosa y potente, que los alumnos que estudian ya en el centro no pueden evitar asomarse a la puerta del lugar donde se realiza la prueba para verla y escucharla cantar. 
Danny Amatulo propone al chico que comparte nombre con la futura nueva alumna que le acompañe a oírla cantar. 
—No tengo interés ninguno en verla, ni escucharla. Hazlo tú si quieres. —responde el ex novio de Nicole. 
Sin embargo y aunque no quiera reconocerlo le pica la curiosidad. En el fondo sí que le gustaría verla actuar. 
Esa chica acaba de llegar y ya ha causado revuelo en la Escuela. Escucha hablar al resto de los alumnos de su talento y sobre todo de su belleza. Varios alumnos la consideran la chica más bonita que ha pisado nunca la Escuela. 
«No como Nicole» «Ella era la más bella de todas las mujeres.» piensa Jesse Velasquez recordándola. 
Los profesores que han visto actuar a Madisson comentan entre si su talento. 
—Ahora le toca actuar ante Lidya y Leroy. Ellos no tan fáciles de contentar. Son incluso o más duros que tú y yo. —le comenta el profesor de Música al de Teatro. 
Madisson llega al aula de Danza con la canción que utilizará para su actuación. La canción comienza con suavidad y la chica realiza movimientos suaves, lentos, cerrados.
Lidya que la observa con detenimiento, comienza a aburrirse. Muchos de los aspirantes que han hecho las pruebas de acceso han recurrido a las mismas canciones y similares coreografías. Ella quiere ver algo diferente. 
¿Por qué nadie se atreve con cosas distintas? 
La señorita Grand mueve su bolígrafo repetidamente entre los dedos, se está aburriendo y desea que la actuación termine ya. 
La profesora de Danza mira a su ayudante Leroy. Ambos piensan lo mismo. 
El compás de la canción comienza a crecer y la muchacha empieza con la segunda parte de su coreografía, ahora con movimientos enérgicos, rápidos y espectaculares, realizando giros, piruetas y saltos. 
Jesse Velazquez atraído por la música no puede evitar mirar por el cristal de la puerta del aula en la que Jesse Madisson danza. Ella baila mirando al latino que la observa fijamente. 
Lidya y Leroy sonríen. Al fin alguien ha sido lo bastante osado como para atreverse a hacer cosas nuevas, pasos distintos. 
La chica prosigue con su exhibición, ejecutando cada vez más pasos impresionantes. 
Mientras la profesora de Baile y su ayudante contemplan asombrados los movimientos de la aspirante que finalizan con un espectacular giro sobre el eje de su cuerpo en el suelo. 
La coreógrafa siente deseos de aplaudir lo que acaba de presenciar pero debe hacerlo bien y esperar la valoración del resto de los profesores de la Escuela. Si por ella es esa chica está más que dentro, se lo ha ganado por méritos propios. Ha visto muy buenas bailarinas en su vida como docente, pero hasta el momento y por lo que acaba de ver, esa jovencita las supera a todas, aunque eso no puede, ni debe decírselo al resto de los alumnos. 
Frente a la puerta y aunque desea irse de allí, Velasquez permanece allí. Esa mujer ejerce algún extraño poder sobre él que le impide alejarse del lugar y dejar de mirarla.
Chris Donhlad le sorprende allí y se acerca a él. 
—Es muy buena, ¿No te parece? Y dicen que también es muy bonita. —le comenta el ex boxeador al chico. 
Sin mediar palabra, el ex novio de Nicole se marcha de allí mientras el vigilante de pasillos le ve alejarse como una exhalación. 

CAPÍTULO 1 : LINDA RIVERA

Jesse Velazquez estudia en una Escuela de Artes Escénicas de la ciudad de los rascacielos, Nueva York. Posee un gran talento y un espléndido futuro por delante. Sin embargo, en el plano personal las cosas para él no marchan tan bien como desearía. 
Hace unos meses su ex novia Nicole falleció en un accidente de tráfico y a pesar que ya entonces su relación había finalizado, Jesse todavía no ha podido olvidarla. Cuando supo lo que había sucedido a la persona que compartió con él una parte de su vida quiso matar al conductor borracho que originó el accidente con sus propios manos. A pesar del odio que sentía por él, el chico decidió al fin no tomarse la justicia por su mano y dejar que fuese la ley quien castigara al responsable. 
Sus compañeros de la escuela saben que Jesse seguía amando a Nicole por encima de todo aún cuando ya no estaban juntos y se muestran muy preocupados por él, por su cambio de comportamiento desde aquello. 
Lejos de allí, Linda Rivera declara en el juicio que se le sigue en esos momentos a un poderoso narcotraficante y asesino. Gracias a su valioso testimonio, el delincuente es condenado a muerte pero antes que los alguaciles se lo lleven amenaza a la joven. 
—¡Cuídate! ¡Esto no quedará así! ¡Mientras yo viva no podrás estar tranquila! ¡Pagarás cara tu osadía! —le dice el hombre mirándola a los ojos con desprecio. 
Ella palidece de miedo aunque uno de los agentes que apresó al criminal trata de tranquilizarla. 
—No se preocupe señorita. Ese individuo ya no puede hacerle daño. La protegeremos. Se lo aseguro. 
Días después Linda se dirige hacia su coche cuando de repente estalla en mil pedazos. Desde la lejanía alguien sonríe. Su plan ha dado resultado y Linda Rivera ya es historia. 
La noticia no tarda en saberse y los informativos se hacen eco de lo ocurrido. 
—Última hora: La testigo principal del juicio en contra del narcotraficante y asesino Roger O'Tolle ha fallecido hace unas horas. Al parecer alguien colocó una bomba debajo de su automóvil. 
En la cárcel, el mafioso ve la noticia y sonríe satisfecho. 
«Buen trabajo muchacho» piensa. 
En la escuela, Jesse no logra concentrarse en las clases pues sus únicos pensamientos giran en torno a una sola cosa: Nicole. 
—Señor Velazquez, todos sabemos por lo que está pasando y tiene todo nuestro apoyo, pero mientras esté en clase debe trabajar como los demás. —le pide Sorofski, el profesor de música. 
—¡Ustedes no me conocen! ¡No saben nada de mi! ¡Déjenme en paz! —dice furioso el muchacho saliendo del aula y dando un portazo tras de si. 
—Señor Velazquez vuelva aquí. —dice la profesora aunque sabe que él no le hará caso.
Uno de los mejores amigos de Jesse, Ian Ware, muy preocupado por su amigo trata de ir tras él. Sin embargo, Elisabeth Sherwood se lo impide. 
—Señor Ware entiendo que esté preocupado por el señor Velazquez pero él tiene que entender. Debe comprender que la vida sigue y ha de ser responsable. 
—Perdió a la chica que amaba. Y aunque ya no estaban juntos todo esto es muy duro para él. —responde el talentoso joven. 
—Lo sé, pero la vida sigue y hay que continuar adelante. —le explica la maestra. 
—Eso él aún no lo entiende. Lo que ocurrió fue muy injusto. Nicole no debería estar muerta y menos aún de la manera en que lo hizo. Aún es pronto para superar algo así. Jesse no se enamora con facilidad y lo que sentía por ella no va desaparecer tan fácil. 
—No me cabe duda, pero algún día tendrá que aprender a seguir sin ella. En esta vida, señor Ware la mayoría de nosotros viviremos tragedias y cosas negativas. —le explica la maestra. 
—Pero no siendo tan joven. —le rebate el joven. 
—Se sorprendería si supiera que gente de la misma edad que Jesse o inclusive más joven ha atravesado por circunstancias iguales o peores que él. Ahora siéntese tengo que seguir con la clase. 
Sus amigos se miran entre si.
El chico se encuentra peor de lo que ellos pensaban. 
Los amigos de Velazquez están muy preocupados por el chico y su cambio de comportamiento desde aquello. Desde entonces el muchacho no levanta cabeza y su carácter ha cambiado de manera drástica. Ahora es un chico seco, desagradable e impertinente que contesta de malas maneras a todo el mundo. Solo él sabe como se siente su corazón al saber que ya no podrá verla nunca más. Es cierto que ambos habían puesto punto y final a su relación sentimental tiempo antes de que ella muriera por culpa de un imprudente conductor, pero él todavía la amaba.
 Aún la ama. 
La secretaria de la escuela, Gertrude Berg, una amable y dulce anciana de cabello blanco, algo despistada a veces, ve pasar al joven como un rayo. No sabe hacia donde dirige sus pasos pero a leguas se aprecia su enfado. 
«¿Qué habrá pasado esta vez?» piensa la anciana negando con la cabeza con una compasiva sonrisa en su arrugado rostro. 
Siente lástima por él. 
Solo es un chico que sufre por la pérdida de un ser amado y que está enfadado con el mundo. Necesita tiempo para aprender a superar semejante tragedia. Seis meses no es demasiado tiempo. 
El mexicano se dirige hacia sus taquilla la abre deposita sus libros de la clase de Lengua y toma los de la siguiente clase. Cuando está cerrando la puerta ve unas fotos suyas con Nicole de la época en la que aún eran pareja y eran felices. 
Esas instantáneas son la viva imagen de la felicidad. 
Las lágrimas amenazan con caer por sus mejillas aunque el mexicano trata de contenerlas y evitar que acaben resbalando por su rostro, algo que no logra. Golpea la puerta de la taquilla con rabia y llora con desconsuelo mientras sus rodillas se doblan lanzando un grito que le desgarra el alma. Ni siquiera se ha dado cuenta que el puñetazo que ha propinado a la taquilla le ha cortado la mano y que la sangre comienza a descender por ella. 
Lidya Grand aparece por allí y le acompaña a enfermería para que le curen la mano 
En su despacho el director de la escuela recibe los datos de una nueva alumna que llegará allí al día siguiente. El hombre lee impresionado el impecable informe académico de la chica y de la sus excelentes calificaciones; sobresalientes y matrículas de honor. También los elogios de sus antiguos maestros destacando su gran talento, disciplina y trabajo duro de la muchacha. El hombre mira por la ventana mientras revisa el informe. 
Hoy es un día especialmente frío en Nueva York y por si fuera poco en la Escuela de Artes Escénicas se ha roto la calefacción. Los estudiantes del lugar caminan por los pasillos ataviados con bufandas, suéteres gruesos de lana, guantes y gorros para poder soportar las bajísimas temperaturas que recorren las instalaciones del centro. 
En otro estado se celebra el funeral y entierro de Linda Rivera con la asistencia de los policías que capturaron al narcotraficante. Las cámaras de varios periodistas inmortalizan el momento y al término del mismo solicitan unas declaraciones a los agentes que llevaron el caso. 
—Es lamentable lo sucedido porque Linda Rivera era una gran persona, alguien que creía en la justicia. A pesar de su juventud era muy madura e hizo lo que su conciencia le dictaba. Gracias a su testimonio pudimos encerrar a una persona tan peligrosa como Roger O'Tolle. —responde uno de los policías. 
—¿Por qué no fue incluida en el programa de Protección de Testigos? —pregunta uno de los reporteros. 
—Estábamos en ello cuando todo ocurrió. Fue demasiado rápido. No tuvimos tiempo. 
En la escuela el director del centro le comunica al claustro de profesores que en dos días llegará allí una nueva alumna de excelentes calificaciones. 
—No podemos hacer distinciones con nadie. Tendrá que hacer las pruebas de acceso como el resto de los estudiantes y los pasarlas. —dice Lidya Grand, la profesora de Baile y coreógrafa de la escuela. 
El resto del claustro se pone de parte de la coreógrafa. 
Entonces el director del centro les revela algo a todos ellos, no sin antes hacerles prometer que lo que les dirá no saldrá de aquella sala. 
Tras escuchar la sorprendente revelación del hombre, el claustro suaviza un poco su postura, aunque Lidya sigue insistiendo en que la joven se someta a las pruebas de selección. 
—Las hará. Ella ha sido la primera en querer que las cosas sigan su cauce normal. No quiere favoritismos. Está acostumbrada a ganarse cada cosa que tiene. —les explica el director al claustro. 
—Me alegro por ella, parece una mujer inteligente. —dice la profesora de Danza. 
En prisión mientras tanto el delincuente celebra su triunfo. Linda Rivera ha volado por los aires para siempre. 
En la escuela el claustro desea saber más acerca de la nueva estudiante. 
—¿Cómo se llama? —interroga el profesor de Teatro. 
—Jesse Madisson. Dentro de dos días estará aquí para las pruebas de acceso. —les confiesa el director. 
—Esperemos que tenga el talento suficiente para estar en la escuela porque de no ser así al resto de los alumnos podría molestarles. La juzgarémos como a cualquier otro alumno. Tendrá que superar las pruebas. —asegura Leroy Johnson.